Nunca olvidaré aquel 9 de julio de 1994. Estaba apunto de cumplir ocho años. Algunos de mis primeros recuerdos futbolísticos son de aquel partido. España llegaba de golear a Suiza en los octavos de final del mundial de Estados Unidos. En nuestro camino se cruzó la selección italiana por un puesto en la semifinal. El partido se disputó en el Foxboro Stadium de Dallas ante 53.400 espectadores. En aquel combinado transalpino jugaba uno de los mejores futbolistas del momento, Roberto Baggio que abrió el marcador en el minuto 25. Logramos volver a meternos en el partido con un tanto de José Luís Pérez Caminero en el 58 pero, él no fue el protagonista del encuentro. Faltaban cinco minutos para que el árbitro húngaro, Sándor Puhl, pitara el final y se jugara la prórroga. No fue así. Se tragó un penalti a Luís Enrique tras un codazo de Tassoti dentro del área. Recuerdo las lágrimas de aquel asturiano sangrando por la nariz que fueron las lágrimas de todo un país, incluidas las mías. En la jugada siguiente Baggio nos condenó a volver a caer en cuartos. El próximo 22 de junio el destino nos ha vuelto a encontrar. Tassoti estará en el banquillo ayudando a Donadoni. En la punta de ataque española otro joven asturiano llamado David Villa y detrás de las televisiones muchos niños españoles deseando tener buenos recuerdos de un España-Italia.miércoles 18 de junio de 2008
Catorce años después..
Nunca olvidaré aquel 9 de julio de 1994. Estaba apunto de cumplir ocho años. Algunos de mis primeros recuerdos futbolísticos son de aquel partido. España llegaba de golear a Suiza en los octavos de final del mundial de Estados Unidos. En nuestro camino se cruzó la selección italiana por un puesto en la semifinal. El partido se disputó en el Foxboro Stadium de Dallas ante 53.400 espectadores. En aquel combinado transalpino jugaba uno de los mejores futbolistas del momento, Roberto Baggio que abrió el marcador en el minuto 25. Logramos volver a meternos en el partido con un tanto de José Luís Pérez Caminero en el 58 pero, él no fue el protagonista del encuentro. Faltaban cinco minutos para que el árbitro húngaro, Sándor Puhl, pitara el final y se jugara la prórroga. No fue así. Se tragó un penalti a Luís Enrique tras un codazo de Tassoti dentro del área. Recuerdo las lágrimas de aquel asturiano sangrando por la nariz que fueron las lágrimas de todo un país, incluidas las mías. En la jugada siguiente Baggio nos condenó a volver a caer en cuartos. El próximo 22 de junio el destino nos ha vuelto a encontrar. Tassoti estará en el banquillo ayudando a Donadoni. En la punta de ataque española otro joven asturiano llamado David Villa y detrás de las televisiones muchos niños españoles deseando tener buenos recuerdos de un España-Italia.Hora 21:46
Autor, sección: A balón parado, Quique Cortina