¿Se acuerdan del club de Tenis Levante? Qué grande ver tantas pelotas, tantos campos, tantos tenistas y sobre todo tantos huecos para colarse en el campo....
Y es que durante muchos años se ha dado un fenómeno inversamente proporcional al que ocurre ahora. Antes anunciaban menos de los que habían y se colaban y ahora ocurre justamente lo contrario.
Entrando en materia, me gustaría especificarles que este año he decidido hablar única y específicamente del factor deportivo y/o positivo, porque a este conjunto granota es lo que le hace falta. Y es que la vuelta al cole no se le está dando nada mal al Levante. Si bien es cierto que hace unos días perdió el primer partido de la temporada en Liga ante el Alavés, también hay que resaltar que lleva más puntos en tres partidos que en una decena de jornadas de la campaña pasada. Factor que la afición agradece y tiene muy en cuenta. Buena prueba de ello son los casi 5.000 abonados que está a punto de cosechar el club granota.
El equipo esperaba ingresar en sus arcas alrededor de 500.000 euros por la venta de asientos en el estadio Ciutat de Valencia, unas expectativas que se han quedado muy cortas ya que se ha llegado a la mágica cifra del millón de euros. La transparencia que parece que tiene el club, los buenos resultados deportivos y el buen ambiente del equipo hacen que se disparen las afiliaciones al “granotismo”. No obstante, nada haría presagiar que la afición se volcaría de esta forma con el equipo después de todos los errores y problemas acaecidos la campaña pasada y durante el periodo estival, sobre todo teniendo en cuenta que el fantasma de Villarroel sigue planeando por Orriols.
5.000 abonos que dentro de poco se convertirán en 15.000 espectadores. No, no es que el Levante vaya a triplicar su número de abonados, -ni mucho menos se llegará a los 10.000- pero ustedes espérense a que el Levante vuelva a jugar un partido en casa contra algún ‘gallito’ de Segunda. El marcador sorprendentemente se inflará en mil, dos mil o tres mil abonados de más pese a estar medio campo vacío, una tónica que los asiduos al Ciutat de Valencia estamos cansados de contemplar. Puede que el señor que maneje el marcador no controle las matemáticas o se sienta solo ahí arriba y con eso del frío le de por poner aficionados de más. Pese a la anécdota de la habitual inflación de espectadores en el campo, hay que reiterar y resaltar la gran labor de afiliación que está haciendo el Levante y la respuesta de sus aficionados.
Por ello me encantaría agradecer en este artículo a los abonados, los que compran entradas, los que se cuelan (porque créanme que aún a día de hoy uno puede colarse en el Levante) y los que van por la gorra (como un servidor) su apoyo incondicional al equipo de Orriols.
Sí, se que lo más interesante del artículo es cómo colarse en el campo sin pagar ni un duro habiéndo desaparecido las instalaciones tenísiticas pero eso es una historia que les contaré otro día…