Miguel no ha rendido al nivel que se esperaba de él y la posición de lateral derecho ha sido una de las más castigadas a lo largo de este curso. El de Lisboa empezó bien al igual que el resto del equipo consiguiendo el mejor arranque de la historia del club pero las continuas lesiones y faltas de disciplina le condenaron a ser la sombra de lo que habitualmente puede aportar como jugador. Emery tuvo que recurrir a varios experimentos para sustituirlo en sus ausencias y hasta David Albelda jugó de “2” ante el Villarreal en casa dando una asistencia de gol. El que se consolidó como lateral durante ocho encuentros fue Maduro pero el holandés se vio desbordado y terminó la liga en el eje de la zaga. Los números de Miguel no han sido muy positivos y en los 28 encuentros ligueros que ha disputado esta campaña no ha repartido ni una sola asistencia y sus subidas por el carril no han sido muy frecuentes. Además, sus supuestas juergas nocturnas no le han ayudado mucho en su rendimiento ya que siempre ha estado cuestionado. El luso ya ha manifestado que no quiere seguir en la entidad de Mestalla y su futuro podría estar lejos de la liga española. Es un jugador que tiene un buen cartel en la Premier y en el Calcio por el que se podría sacar una buena tajada. Emery vería con buenos ojos su salida si el club le encuentra un sustituto de garantías. Las horas de Miguel en el Valencia podrían estar contadas.
